El plástico, protagonista del hogar
En muebles, utensilios de cocina, juguetes, lámparas y cortinas el plástico está en cualquier rincón del hogar. La historia de este material fundamental de los tiempos modernos.
El plástico, protagonista del hogar
Hasta 1860 el celuloide fue el gran protagonista: servía para fabricar placas dentales y hasta cuellos de camisa, pero resultaba inflamable y se deterioraba con el sol. Con varios intentos por reemplazarlo, fue 1907 el año clave: Leo Baekeland patentó los primeros objetos domésticos realizados a partir de un material totalmente sintético. Se trataba de la baquelita, que logró un lugar de privilegio en el mercado gracias a su precio competitivo. Pasaron varios años y hacia los '50 aparece el polipropileno, un plástico duro y resistente al fuego, conocido como PVC.
Como este tipo de plástico, el poliéster y el polietileno forman parte de nuestra vida cotidiana, desde que nos levantamos hasta que nos acostamos: en la construcción, medios de transporte y todo tipo de productos hogareños. Los derivados no tardaron en aparecer. El plástico entró por la puerta grande a la industria de los juguetes, la ropa, las botellas, el packaging y objetos de todo tipo. Hoy se producen más de 230 millones de toneladas por año en el mundo.
A cien años de su descubrimiento, el plástico requiere poco mantenimiento: no se decolora y es resistente. Sin embargo, el uso de productos adecuados lo renuevan y alargan aún más su vida útil.


